El perfume podría estar destruyendo el escudo invisible del cuerpo

Un estudio internacional publicado en Science Advances reveló que el uso de perfumes y lociones no solo cambia el aroma corporal, sino que también puede modificar la química del aire en espacios cerrados, afectando un mecanismo natural del cuerpo para protegerse de contaminantes como el ozono.

En ambientes interiores, la piel humana reacciona con el aire y genera radicales hidroxilo (OH), compuestos que forman un escudo químico invisible conocido como “campo de oxidación humano”. Este campo actúa como una defensa natural que ayuda a absorber el ozono y evita que este contaminante sea inhalado directamente, según explicó Donghyun Rim, profesor de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Sin embargo, los investigadores descubrieron que productos de cuidado personal pueden interferir en este proceso. Las lociones, por ejemplo, funcionan como una barrera física que impide la interacción del ozono con el escualeno, un aceite natural de la piel, lo que reduce la formación de OH. Por su parte, los perfumes —principalmente por su contenido de etanol— reaccionan directamente con los radicales OH y los neutralizan, debilitando así la protección del cuerpo.

El estudio también señala que los efectos de las lociones tienden a durar más tiempo, en parte debido a los conservantes que contienen, los cuales también contribuyen a reducir la actividad del campo de oxidación.

Estos hallazgos subrayan la importancia de considerar cómo productos de uso cotidiano pueden alterar el equilibrio químico del aire en espacios interiores y, en consecuencia, afectar la salud y la exposición de las personas a contaminantes invisibles.