Las autoridades de Trinidad y Tobago han declarado que no existen evidencias que respalden las afirmaciones sobre la presencia de «terroristas» en Venezuela provenientes de su territorio. Esta declaración surge en respuesta a los señalamientos realizados por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien aseguró que su gobierno había detectado y neutralizado a un grupo de presuntos terroristas que ingresaron al país desde Trinidad y Tobago.
El gobierno trinitense, a través de su Ministerio de Seguridad Nacional, enfatizó que no ha recibido información oficial ni evidencia concreta que respalde las acusaciones del mandatario venezolano. Además, reiteró su compromiso con la cooperación regional en materia de seguridad y la lucha contra el terrorismo, subrayando la importancia de basar cualquier acción en hechos verificables y en el respeto mutuo entre naciones vecinas.
Esta situación ha generado tensiones diplomáticas entre ambos países, que comparten una frontera marítima y mantienen relaciones bilaterales en diversas áreas. Expertos en relaciones internacionales han señalado la necesidad de establecer canales de comunicación efectivos para abordar y resolver este tipo de controversias, evitando así malentendidos que puedan afectar la estabilidad regional.
Hasta el momento, no se han proporcionado detalles adicionales sobre los supuestos individuos detenidos en Venezuela ni sobre las pruebas que sustenten las acusaciones de infiltración terrorista desde Trinidad y Tobago. La comunidad internacional permanece atenta al desarrollo de los acontecimientos y a las posibles implicaciones para la seguridad en la región.

